Breve Historia de Los Horcones

Septiembre, 1971: Apertura del “Centro para niños con déficit conductual”.

Inicialmente, fundamos en Hermosillo, Sonora, México, un centro para niños con retraso en su desarrollo. A este centro le llamamos Centro para niños con déficit conductual. En él se aplicó exitosamente la tecnología educativa conductual derivada de la ciencia de la conducta*. Los directores** y algunos maestros de este centro fueron los que fundaron Comunidad Los Horcones***.

*Cencia de la conducta también conocida como “Análisis de la conducta” o “Conductología. Sin el conocimiento sobre análisis de la conducta que el Dr. Sidney W. Bijou compartió con los fundadores, este centro no habría sido posible. Otras personas que también tuvieron gran influencia fueron Francisco Montes y Ana María Irueste, quienes independientemente de la Universidad, enseñaron a estos dos miembros a aplicar los principios de la conducta con niños rotulados como “retrasados”.

** Los directores ralizaron sus estudios en psicología en la Universidad Nacional Autónoma de México.

***Horcón es un término regional que se utiliza para nombrar pilares hechos de troncos que se bifurcan en uno de sus extremos. Los Horcones son característicos de nuestra arquitectura.

 


 

Abril, 1973: Planes para diseñar la comunidad.

Los psicólogos y maestros del Centro para niños con déficit conductual estábamos interesados en encontrar soluciones a los problemas sociales, por ejemplo: hambre, guerra, pobreza, contaminación, injusticia, etc. Queríamos saber de qué forma podría contribuir la ciencia de la conducta a encontrar soluciones para estos problemas.

Desde una perspectiva conductual, es claro que los problemas sociales son originados y mantenidos por las prácticas culturales de la sociedad occidental. La mayoría de estas prácticas fomentan conductas egoístas (individualistas), competitivas, agresivas, posesivas y discriminadoras.

Entonces, si queríamos ayudar a solucionar dichos problemas sociales, necesitábamos analizar cómo éstas prácticas afectan a la conducta humana y encontrar otras prácticas alternativas. Para poder hacer ésto necesitábamos empezar una cultura experimental. Ver Cultura Experimental.

Empezamos a planear una comunidad que sirviera como un laboratorio social o cultural*. Una cultura a pequeña escala, basada en los principios de cooperación, compartir, pacifismo e igualdad como alternativa a la competencia, individualismo, agresión, posesión y estratificación.

* Por “laboratorio social” nos referimos a un lugar, en este caso a toda la comunidad, donde las personas tratamos de hacer ciertos cambios y observar sus efectos en todos los aspectos de la sociedad. En Los Horcones estamos haciendo cambios en las prácticas culturales. Observamos y llevamos registros de los efectos que estos cambios tienen en nuestra conducta.

Por laboratorio social, no nos referimos a un lugar donde existen científicos con batas blancas que trabajan llevando a cabo experimentos con otras personas.

La ciencia de la conducta contribuyó con métodos y técnicas para analizar las prácticas culturales existentes y diseñar nuevas. Por medio de la aplicación de los principios conductuales diseñamos una sociedad con prácticas económicas, educativas, gubernamentales y familiares más apropiadas.

Las prácticas culturales apropiadas, fomentan conducta altruista, cooperativa, compartitiva e igualitaria. Todas estas conductas contribuyen a la sobrevivencia de la humanidad.

 


 

Octubre, 1973: Inicio formal de Comunidad Los Horcones.

Los Horcones lo fundamos un grupo de 7 personas (5 continúan viviendo en la comunidad). Estas personas éramos maestros y psicólogos del Centro para Niños con Déficit Conductual.

Los Horcones se estableció inicialmente en un terreno de 14 hectáreas en las afueras de Hermosillo, capital del estado de Sonora, al norte de México.

La vida comunal empezó rápida y sencillamente. Los planes finales se hicieron sobre la marcha. Teníamos innumerables reuniones en las que hablábamos sobre cómo organizarnos y la manera de elaborar nuestro código de conducta. Ver Código de Conducta. Este código se diseñó con base en un enfoque experimental a los valores, no en enfoques subjetivos, filosóficos o religiosos. Ver Conductética.

 


 

"No sólo no podemos dar la cara al resto del mundo mientras continuamos consumiendo y contaminando como lo hacemos, sino que no podemos darnos la cara a nosotros mismos viendo el caos y la violencia en que vivimos. La disyuntiva es clara: o no hacemos nada y dejamos que nos devore un futuro miserable y probablemente catastrófico, o nos servimos de nuestros conocimientos sobre la conducta humana para crear un ambiente social en el que podamos llevar una vida productiva y creativa sin poner en riesgo las posibilidades de que los que han de seguirnos puedan hacer lo mismo que nosotros. Y para empezar, no estaría del todo mal partir de algo como Walden Dos".

B. F. Skinner, 1978, p.66.

 


 

Razones por las que empezamos Los Horcones

Las razones que tuvimos al decidirnos empezar la comunidad se pueden dividir en tres:

Razones académicas. Estábamos interesados en estudiar cómo se podría aplicar la ciencia de la conducta al diseño de una nueva sociedad, al moldeamiento de una mejor cultura. Creíamos y seguimos creyendo que para tener éxito al diseñar una cultura, debemos tener un enfoque científico a la conducta humana. Sin este enfoque, tarde o temprano llegaríamos al punto del que partimos. Nuestra comunidad se volvería competitiva y finalmente se reintegraría a la cultura dominante.

Razones personales. Cada uno de nosotros teníamos nuestras propias razones. Algunas de ellas eran: desear vivir una vida con más significado, tener más oportunidad de relacionarnos con nuestros hijos, vivir más cercanos a la naturaleza, vivir más saludable, contar con más tiempo para relacionarnos con otros, poder conocernos mejor a nosotros mismos, etcétera. Evidentemente los fundadores compartíamos muchas de estas razones de vivir en comunidad.

Todos nosotros -los fundadores- estábamos personalmente insatisfechos con las prácticas sociales existentes, por ejemplo: con la familia nuclear tradicional: demasiado individualista, con la forma tradicional de enseñanza: demasiado competitiva y autoritaria, con los tipos de gobierno: no toman en cuenta a cada ciudadano, etc. Además, no estábamos de acuerdo con las formas en que tradicionalmente se trata de cambiar la sociedad (medidas agresivas: la revolución armada).

No queríamos “adaptarnos” a la cultura occidental ni que nuestros hijos se adaptaran a ella. Creíamos que podía haber una forma de vida más humana y satisfactoria. Queríamos ofrecer a nuestros hijos un estilo de vida alternativo.

Razones sociales. El sufrimiento de otras personas, entre otras. Queríamos contribuir con estrategias efectivas para solucionar problemas sociales (pobreza, hambre, enfermedad, discriminación, etc.) aunque estos problemas no estuvieran afectándonos directamente.

 


 

Cuando empezamos la comunidad, contábamos sólo con un edificio (el Centro para Niños con Déficit Conductual) que consistía en algunas aulas, baños y un pequeño apartamento. Vivímos ahí las siete personas y después empezamos a construir otros edificios. El comedor fue el primero que comenzamos y luego una “casa de niños” donde nuestros hijos vivirían juntos y serían cuidados en grupo. Después construimos más edificos comunales a medida que nuestra población aumentó.

 


 

"Los Horcones fue fundado unos años después. Cuenta con una escuela para niños retrasados y se enorgullecen de tener una estricta adherencia a los principios conductuales en su propio auto-manejo. Miembros de Los Horcones asisten a las reuniones de condicionadores operantes en Estados Unidos y a conferencias de modificación de conducta en México y dan reportes interesantes."

B. F. Skinner, 1983, p.342.


 

Nuestras familias no estuvieron conformes con el hecho de que viviéramos comunalmente y nunca apoyaron nuestro esfuerzo. Sin embargo, eso no nos detuvo. En los años 70’s se pensaba que las comunidades intencionales o comunas eran parte del movimiento hippie, donde se evitaban responsabilidades y se fomentaba el uso de drogas y orgías sexuales. Esta clase de comportamiento hippie nunca caracterizó nuestra vida comunal. De hecho, muchas personas que al inicio nos visitaban, rechazaron a Los Horcones porque en lugar de encontrar aquí las orgías y drogas que venían buscando, se encontraban con mucho trabajo, gente seria y comprometida con la vida comunal, gente responsable interesada en el bienestar de los demás.

Durante el primer año, los miembros de Los Horcones nos organizamos para vivir comunalmente. Definimos nuestros objetivos más detalladamente, convirtiéndose en nuestro primer código de conducta. Ver Código de Conducta. También especificamos cómo se distribuiría equitativamente el trabajo, cómo tomaríamos las decisiones y quiénes estaríamos a cargo de las diferentes áreas de la comunidad. Desde el inicio de la comunidad tuvimos un enfoque experimental* hacia las prácticas que implementábamos, fueran éstas familiares, gubernamentales (organizativas), económicas, educativas, laborales, recreativas, etc.

*Tener un enfoque experimental hacia la vida comunitaria significa definir objetivamente nuestras metas, describir claramente los procedimientos y prácticas a implementarse, observar y medir los resultados o efectos de ellas y en caso necesario, cambiarlas para lograr los resultados esperados.

Al mismo tiempo que nos organizábamos, empezamos a construir el escenario físico de la comunidad. Construimos algunas casas*, hicimos un pozo, preparamos la tierra de cultivo, plantamos árboles frutales, construimos un gallinero, un conejar y corrales para vacas de ordeña y compramos otros animales. Los fundadores tuvimos que aprender muchas habilidades.

* Empezamos construyendo una casa para cada familia, pero al terminar los cimientos nos cuestionamos la necesidad de que cada familia tuviera una casa con su propia cocina a donde cada quien se iría a cocinar a la misma hora. Entonces decidimos utilizar una de las casas como comedor comunal donde cada uno de nosotros nos turnaríamos para cocinar. Así, terminamos con varios edificios de uso comunal y con habitaciones privadas para cada miembro o pareja.

Durante los primeros 7 años, la comunidad creció lentamente en población de 7 a 20 miembros. Siempre nos visitaton personas de diferentes partes del mundo. Nosotros continuamos construyendo lo necesario y tratando de mejorar nuestras habilidades laborales y organizativas.

 


 

Noviembre, 1977Los Horcones se establece legalmente como una Sociedad Cooperativa de Producción.

 


 

Abril, 1980: Los Horcones funda la Asociación Internacional Walden Dos.

 


 

Junio, 1980Los Horcones busca a un terreno más grande.

Las 13 hectáreas de terreno semi-desérico en el que estábamos establecidos, no eran suficientes para ser una comunidad auto-suficiente. Esto nos instigó a buscar un terreno más grande. Otro factor que aceleró la búsqueda de ese terreno fue que declararon zona industrial al área en que nos encontrábamos. Muy pronto, se abrieron fábricas y un parque industrial. Una de las fábricas que se abrió a un lado de la comunidad fue una planta de ensamblaje FORD. Esto contribuyó a que nuestro terreno aumentara de valor. Entonces, vendimos nuestro terreno original a un precio que nos permitió comprar 100 hectáreas a 63 kilómetros más lejos del primer terreno, pero sobre la misma carretera.

 


 

Octubre, 1981Los Horcones se cambia a un nuevo terreno, mismo que ocupa actualmente.

Nuestro nuevo terreno no contaba con ninguna construcción. Nos tomó tres años construir lo necesario y gradualmente construimos el resto.

La población de Los Horcones ha variado entre 20 y 40 miembros. En algunas ocasiones hemos crecido hasta 60 miembros, incluyendo visitantes. El crecimiento ha sido más lento de lo que esperábamos. Sin embargo, para nosotros el éxito de una comunidad no está relacionado con el número de sus miembros, sino con los reforzadores (razones) que mantienen a sus miembros viviendo en comunidad. Por ejemplo: una comunidad puede tener un gran número de miembros pero muchos de ellos pueden no estar comprometidos* con los ideales de esta comunidad. Ver Problemas de Los Horcones.

* Conductualmente hablando, diríamos: miembros que no están reforzados por el progreso de la comunidad.

Es claro que también las personas que llegan a vivir a la comunidad pueden aprender a tener diferentes o nuevas razones (reforzadores) durante su proceso de vivir en Los Horcones. Es aquí a donde hay que dirigir nuestros esfuerzos. Ver Area de Conducta.

 Una comunidad Walden Dos es ante todo una comunidad educativa


 

Octubre, 1992: Se inicia la extensión de Los Horcones a Estados Unidos de Norteamérica. Adquirimos una casa en Tucsón, Arizona.

 


 

Octubre, 1993: Inicio del proyecto: “Pueblo Cooperativo.”

 


 

Octubre, 1993: Inicio de un centro de educación especial en Hermosillo, Sonora.

 


 

Octubre, 1995: Fin del proyecto “Pueblo Cooperativo”.

 


 

Octubre, 1996: Inicio de la etapa de diseminación de los datos obtenidos en el experimento Los Horcones

Veintitrés años después de la fundación de Los Horcones, los miembros de la comunidad consideramos que nuestra visión con respecto a la educación, gobierno, familia, economía, etc. puede ser útil para más personas. Por eso, establecimos como una de nuestras prioridades la publicación de varios libros que hemos estado elaborando durante 24 años. El contenido de estos libros se basa en los datos que hemos obtenido en nuestro experimento. Pensamos que estos libros pueden ayudar a que, personas de diferentes nacionalidades y niveles educativos, aprendan sobre la aplicación del análisis de la conducta al diseño cultural y en el mejor de los casos, lleguen a identificarse con la propuesta viviente de diseño y cambio cultural llevada a cabo por Los Horcones. Ver Cursos, Ver Publicaciones.

 


 

Octubre, 1997: Inicio del programa piloto Maestría en Análisis de la Conducta aplicada al Diseño Cultural.


 

Octubre, 1997: Los Horcones compra un terreno agrícola cerca del actual terreno de la comunidad. Esto representa otro paso hacia la autosuficiencia.